¿Estás listo para salir de casa?

Guía para salir de casa.

Sin importar la edad que tengas y estés decidido a dar el paso de salir de casa y enfrentarte al mundo solo, esta decisión siempre estará cargada de emoción y nervios en igual medida.

Te compartimos algunas sugerencias para emprender el vuelo fuera del nido y no regresar rápidamente.

  • Considera tu decisión para mudarte. –

Hay muchas y muy variadas razones para mudarte, tal vez es tu decisión o tal vez de alguien más, algunas veces puede ser una necesidad o simplemente llegó el tiempo para hacerlo.

No importa porque has decidido avanzar, pero tómate un tiempo para pensarlo calmadamente. ¿estás listo para vivir independientemente? ¿cuáles son tus opciones? ¿estás mudándote por las razones correctas?

No tomes una decisión apresurada que te obligue a retornar al nido de manera inmediata. Considera todas las opciones que tienes a la mano. Tener compañeros de vivienda puede ser beneficioso al momento de compartir los gastos, ayuda en arreglar y limpiar y hasta podrían darte cosas que sirvan para la mudanza. Pero debes saber elegirlos bien, sino puede resultar algo muy riesgoso.

  • Encuentra el lugar correcto. –

Si has pensado comprar, rentar o compartir, no tiene mayor relevancia inicialmente. Debes tener claro el tipo de propiedad que mejor se adapta a tus necesidades y a tu estilo de vida.

Pregúntate, ¿si puedes vivir solo o si tal vez es una buena opción el compartir? ¿buscas una casa algo descuidada o tal vez un apartamento a la moda? ¿qué está a tu alcance? ¿dónde debe estar ubicado?

Si estás haciendo una prueba y ver cómo te va, lo mejor podría ser rentar un cuarto en una casa compartida antes de poner tu nombre en un contrato de compra.

Comienza de la manera más práctica y busca algunas opciones en línea, pero no te fíes de las fotos que ves, esto de buscar un buen lugar debes hacerlo personalmente, así como puedes llevarte un mal rato, puedes llevarte también una muy buena sorpresa. Sobre todo, ten muy presente el presupuesto que tienes para este nuevo paso.

Cuando veas las opciones es bueno que estés acompañado, puede ser de un amigo cercano o de uno de tus padres. Por lo general, te darán buenos argumentos que tal vez hayas dejado pasar.

  • Revisa tus finanzas. –

Salir de casa siempre representa un gasto que podríamos denominarlo caro, pues no has tenido que pagar nada anteriormente. Por lo general el no plantearte un presupuesto adecuado conlleva a dificultades financieras en el corto plazo.

Ten presente tus ingresos mensuales y como se dividen entre tus gastos, ya sea comida, servicios básicos, transporte, entretenimiento y siempre algunos extras (enfermedades o servicios médicos).

El pago de cuentas y la renta, es mejor tenerlas siempre presentes, para evitar que pueda dañar tu historia crediticia. Si deseas adquirir un lugar, esto siempre es tomado en cuenta por las instituciones financieras.

No olvides lo que son gastos fijos, como renta, alícuotas, teléfono, gas, electricidad, conexión a internet y servicio de cable. También debes tomar en cuenta los gastos para equipar una cocina o amoblar los ambientes de tu departamento.

El manejo responsable de tus finanzas es el mejor pilar para ser independiente y ten por seguro que te ayudará en varios aspectos de tu vida.

Si estás compartiendo la renta con alguien más asegúrate de que esas personas puedan estar listas para mantener el pago de su parte del arriendo. Además, muchas veces algunos productos de uso pueden ser compartidos, si no son muy responsables es posible que no resulten más un cargo que una ventaja.

  • Toda tarea es importante. –

El mudarse te da mucha independencia, libertad y te abre la puerta a un sin número de aventuras donde el actor principal eres tú. Sin embargo, no olvides que: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.

No quiero parecer padre de familia, pero, es importante tener muy presentes las tareas como limpiar el departamento, cocinar, lavar la ropa y sacar la basura. No querrás ser catalogado como un “desastre primerizo”. Puedes ayudarte con una lista de las tareas que debes hacer, horarios y días.

Cuídate, si estás acostumbrado a comida de casa regularmente, aprende y comienza a cocinar para ti. Esto es mucho mejor que saltarse una comida o peor aún pedir comida a domicilio, que por lo general es rápida, lo que afectará no solo tu bolsillo si no tu salud.

  • No pierdas comunicación. –

La comunicación como en todos los aspectos de la vida es una parte esencial para poder las relaciones saludables. Es indiferente, si alguien con quien compartes el departamento o tu compañera.

Evita confrontamientos poniendo las reglas claras. Sé abierto, pero sobre todo respeta las opiniones de los demás.

Salir de casa y ser independiente conlleva mucho por enfrentar y si vas a vivir con alguien la convivencia es una de las pruebas más difíciles de superar. Pero que no sean los nervios los que te detengan. Afróntalo y sigue adelante. El que puedas expresar lo que sientes te ayudará a llevar una mejor relación.

  • No olvides la llave de repuesto. –

Quedarse fuera de casa es siempre un mal rato. Si tienes alguien de confianza cerca de ti, dale una copia para que la tenga en caso de que pierdas las llaves o te quedes fuera por error. El tener que buscar un cerrajero a cualquier hora del día es algo complicado y peor aún si es en la noche.

Hay personas que optan por tener una llave adicional en su billetera, que puede resultar una solución más cómoda para no molestar a otra persona. Eso de esconder la llave en algún lugar fuera de tu departamento no siempre es una buena idea y si lo haces toma todas las precauciones que puedas.

  • Mantente en contacto. –

Saliste de casa de tus padres, eres una persona independiente y sientes que lo tienes todo. Pero, no dejes de lado a tus padres o las personas con las que viviste durante muchos años, probablemente a ellos también les hagas falta.

Un mensaje puede ser bueno, pero siempre es mejor una llamada y si es posible hazles una visita, ve a almorzar o cenar. Esto ayuda a que esta transición también sea más fácil tanto para ti como para ellos.

  • La práctica hace al maestro. –

Nada mejor que ir practicando con los presupuestos que uno ha planificado para vivir solo. Obviamente no es fácil en este caso el poder practicar, pero puedes conseguir algún amigo con quién vivir por un tiempo. O conseguir un lugar de renta por un corto plazo.

Otra forma de medir todo esto es llegar a un acuerdo con tus padres para que te permitan encargarte de algunas cosas de tu hogar. Serías un gerente de operaciones de hogar, ¿no suena mal cierto?

  • Inventario

Tanto para la renta o la compra, al momento de mudarse es bueno que tengas claro lo que tienes para que no ocurran pérdidas en el traspaso y que sepas claramente que hace falta.

Si es un lugar rentado toma nota con el arrendador de los daños o problemas que hayas notado en el lugar que te estás mudando. Has que firme un documento solo para defenderte el momento que vayas a salir de ese lugar y no pierdas la garantía.

  • No hay ayuda mala. –

Mudarse puede ser agotador, es por eso, que debes tener las prioridades claras. El orgullo en estos casos no es un buen consejero. Si necesitas ayuda, pídela. Muchas veces los problemas llegan tanto en lo financiero como en lo emocional y pueden ser perjudiciales.

 

Ánimos, ya has dado el primer paso y ese es el más importante, el aprender a caminar se logra así con pequeños pasos. Esperamos que estos consejos te hayan ayudado en esta nueva experiencia que estás por vivir.

Y recuerda que con EKS Constructora podrás encontrar muchas opciones para salir de casa. Revisa nuestra página web o contáctate con nosotros para poder asesorarte de la mejor manera. Queremos que tengas las mejores experiencias.

 

*Basado en la página: toughnickel.com

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